Así como lo hiciera Madrid (aunque las autoridades intentaran negarlo posteriormente),  en este caso Suiza ha difundido un protocolo con las condiciones a partir de las cuales se hospitalizará a pacientes enfermos de Covid 19. El mismo tiene por objeto evitar que se ingresen a personas adultas mayores en las Unidades de Cuidados Intensivos cuando estas estén saturadas. Los términos en los cuales lo expresa son los siguientes: : «Tendrán prioridad quienes tienen la posibilidad de recuperación».

La cantidad de casos en las últimas 24 horas ha sido de más de 1500, acercándose peligrosamente a la cifra de 494,9 positivos por cada 100.000 habitantes, duplicando los datos de Italia y Austria y quintuplicando a Alemania.

Según informa «La Stampa», la Academia Suiza de Ciencias Médicas y la Sociedad Suiza de Medicina Intensiva han elaborado un Protocolo que establece que ante el posible colapso de los servicios de salud, las personas mayores de 85 años, o mayores de 75 años con determinadas patologías (especificadas en el protocolo) no serán ingresados en las UCI.

 

Esto sucedió durante los meses de marzo y abril en Madrid, afectando a toda persona adulta mayor a partir de determinada edad (no era siempre la misma) que presentara (o no) algunas enfermedades preexistentes. También tomó relevancia la información de que en esos meses no se habrían admitido en los hospitales a las ancianas o ancianos provenientes de las residencias y se les regresaba a las mismas, no sin antes proporcionarles a sus cuidadores/as un kit con medicación a aplicar en caso de agravarse su salud.

También fueron tomadas estas decisiones éticamente polémicas en algunas ciudades de Italia, especialmente en Bérgamo. En este caso muchos médicos/as denunciaron esta situación ya que no solo no eran admitidas las personas de avanzada edad sino que no se les proporcionaba la atención asistencial para un final digno y sin sufrimiento.

Queda por analizar los criterios con los que son elaborados estos protocolos. No debemos ignorar que han pasado meses desde esa primer ola y los países han tenido tiempo de prepararse ante la ya anticipada segunda ola que se cerniría sobre Europa. No lo han hecho, no han reforzado la Sanidad Pública. No han aumentado la capacidad hospitalaria ni en infraestructura ni en recursos humanos. Su conducta y determinación es muy clara.

Suiza, así como otros países ya han elegido y es evidente que no por la vida y la salud de todas las personas.

Fuente

 

Suscríbete para recibir las últimas noticias y novedades

Por favor, habilite el javascript para enviar este formulario