División completa de los magistrados del Tribunal Constitucional al decidir sobre si el ultraje a la bandera rojigualda está o no amparado por la libertad de expresión. El Tribunal finalmente ha decidido que no está amparado por dicho derecho constituciona por seis votos a favor y cinco en contra.

El Constitucional falla así sobre el caso del sindicalista Pablo Fragoso, de la CIG, que instó, en 2014 a quemar la bandera en una manifestación frente al Arsenal Militar de Ferrol (A Coruña). Fragoso fue denunciado concretamente por dos frases: “aquí tenéis el silencio de la puta bandera” y “hay que prenderle fuego a la puta bandera”. Posteriormente, en 2017, fue condenado por este caso, primero por el juzgado de primera instancia de El Ferrol, y un año más tarde la Audiencia Provincial de Coruña ratificó la sentencia. 

Según el Tribunal, estas frases fueron «innecesarias» para las «reivindicaciones salariales que el sindicalista estaba defendiendo» y «no guardaban relación con dichas reivindicaciones». El Tribunal justifica así su decisión, dejando fuera del amparo del derecho de libertad de expresión esta acción.

Esta decisión, a parte de reducir el ya de por sí estrecho margen de la libertad de expresión, contradice a la doctrina del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, que en 2018 condenó al Estado español por haber condenado a dos independentistas catalanes que quemaron una fotografía del rey Juan Carlos I en 2007.

fuente

 

Suscríbete para recibir las últimas noticias y novedades

Por favor, habilite el javascript para enviar este formulario