ana morgade

La Delegación del Gobierno en Madrid ha decidido prohibir todas la concentraciones y manifestaciones en la capital para los próximos días 7 y 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. Hasta ahora se había anunciado que se permitirían las concentraciones con un máximo de 500 personas y bajo medidas de seguridad que permitieran el distanciamiento social.

Sin embargo, tras haber estudiado los recorridos establecidos, la previsión de asistencia y la duración y lugares de celebración y tener en cuenta las posibles confluencias de distintas concentraciones en varias zonas de Madrid se ha tomado esa decisión.

El delegado del Gobierno, José Manuel Franco, ha indicado que se ha tomado esta decisión por motivos de salud pública, ya que la Comunidad de Madrid sigue siendo uno de los territorios de España con mayor índice de contagios así como de personas hospitalizadas, por encima de la media nacional.

Franco ha asegurado que las 104 manifestaciones prohibidas que se tenían previsto celebrar entre el 7 y 8 de marzo podrían haber reunido a más de 60.000 personas y ha aclarado que no se trata de un «problema numérico» sino de la «gran acumulación» que se iba a producir en el «terreno de los desplazamientos».

Ana Morgade y la concentración neonazi

Sobre esta noticia se ha pronunciado la cómica Ana Morgade tirando de ironía y ha escrito a través de su perfil de Twitter: «No os agobiéis: si celebramos el día la de la mujer nazi sí que nos dejan».

Con este comentario hace referencia al homenaje neonazi a la División Azul celebrado el pasado 13 de febrero al que acudieron unos 300 simpatizantes y en el que saltó a la palestra la joven falangista Isabel Peralta con un mensaje antisemita en el que atacaba al pueblo judío, asegurando que son «el enemigo».

“Es nuestra suprema obligación luchar por España y por una Europa ahora débil y liquidada por el enemigo, el enemigo que siempre va a ser el mismo, aunque con distintas máscaras: el judío. Porque nada hay más certero que esta afirmación: el judío es el culpable”, dijo.

Con su discurso Peralta cometió un delito de odio infligiendo el artículo 510 del Código Penal, que contempla penas de hasta cuatro años de prisión, a juicio de la Policía.

Twitter también tomó medidas y le cerró su perfil en la red social repleto de mensajes machistas, homófobos y fascistas. Por lo tanto, el perfil “incumplía las reglas de Twitter”, entre las que se incluyen la prohibición de amenazar a individuos o colectivos y de usar un perfil para “expresar odio hacia una persona, grupo o categoría protegida”.

Fuente

 

Suscríbete para recibir las últimas noticias y novedades

Por favor, habilite el javascript para enviar este formulario