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En .Cat el (des)orden nacional-secesionista toma de nuevo el gobierno (del que de hecho nunca ha estado ausente) y la historia se repite de nuevo (como tragedia, como farsa): mandarán los que han mandado (y desean seguir mandando) a sus anchas durante décadas y décadas. Desde siempre y para siempre, así reza su deseo.

En .Cat debería ser lectura ciudadana obligatoria el artículo (¡imprescindible!) que nos ha regalado Carlos Jiménez Villarejo: “Jordi Pujol Soley y familia: acusados” (https://cronicaglobal.elespanol.com/pensamiento/jordi-pujol-soley-familia-acusados_485151_102.html). Abre así: “Por fin, el proceso penal sobre la familia Pujol enfila la recta final, con la acusación de la Fiscalía Anticorrupción. Es un escrito amplísimo y muy fundado. La lectura, aún superficial, de dicho escrito produce verdadera consternación. ¿Cómo es posible que esa familia, con evidentes colaboradores externos, haya creado un aparato -una asociación ilícita- que a través de una larga vulneración de múltiples leyes ha obtenido mucho más que ingentes beneficios? Se trata de una asociación que en sus operaciones a través de la c/c 81511 de Andbank, de Andorra, era conocida como la “Sagrada Familia”…. con referencia a la c/c AN 84248, en los meses comprendidos entre febrero y junio de 1995 se ingresaron 150.000.000 pesetas, además de 95.000 libras esterlinas y 560.000 marcos alemanes, desconociéndose quienes eran los ordenantes, procedentes de bancos suizos, británicos, alemanes y andorranos.”

En .Cat todo o casi todo suena y huele a lo mismo. En .Cat Pere Aragonès presenta su candidatura a la presidencia de la Generalitat con el objetivo de culminar, con sus palabras, la independencia de Cataluña. En .Cat un ex vicepresidente del govern se ‘indigna’ por un cartel informativo del complejo Parc Central en el que se informa en castellano de los servicios de préstamo de carritos de bebéNo es Valladolid, escribe don Josep Lluís, es Tarragona. “El catalán pasado por el arco triunfal (sic) en el Parc Central”, pareado barato y todo. En .Cat se formará un gobierno tan nuevo-viejo como los anteriores. En .Cat ERC y Junts (¿tal vez mejor Junts y ERC?) han pactado que la estrategia nacional-secesionista del Govern recaiga en una instancia no elegida por la ciudadanía, el entorno del Vivales y los suyos. En .Cat hablar de “giro social” suena a risa, a la risa a carcajadas de los (y las) que más necesitan ese giro social. En .Cat una fuerza perdedora en las elecciones del 14F actúa, con el mando en plaza de siempre, como si fuera una fuerza vencedora. En .Cat se ha firmado un acuerdo de gobierno que probablemente sea papel mojado e inservible dentro de pocos meses. En Cat algunas fuerzas han creído o han aparentado creer que otro gobierno, un govern ‘nacional i d’esquerres’, estaba en el horizonte. En .Cat se muestra y demuestra por enésima vez que una fuerza que se dice radical y anticapitalista es, ante todo y sobre todo, una servicial fuerza nacionalista. En .Cat, aunque no sólo en .Cat desde luego, los cargos, sueld(az)os, subvenciones, redes, favores, contactos, apoyos, ayudas y la decisión sobre el destino de miles de millones pesan mucho. En .Cat se ha firmado un acuerdo en el que se excluye la reivindicación de rescatar servicios sanitarios (punto incorporado al acuerdo previo CUP-ERC). En .Cat se ha acordado que una fuerza marcadamente neoliberal como Junts obtenga la vicepresidencia económica y la gestión de los fondos europeos, sanidad, justicia, agenda urbana, infraestructuras y exteriores (¡el rovell de l’ou és nostra!, exclaman) En .Cat algunos dirigentes de Junts, más a calzón bajado cuando no les oímos, elogian las maneras de hacer de Isabel Díaz Ayuso. En .Cat Gabriel Rufián afirma que Junts no es tan de derechas como parece o se dice. En .Cat TV3 es y seguirá siendo un medio de intoxicación nacional-secesionista en estado puro. En .Cat (+ Waterloo) se seguirán organizando “pollos al Estado español”. En .Cat se nos intentará hacer creer que también aquí VOX es el mayor peligro. En .Cat seguirán rigiendo diferentes estrategias (hispanofóbicas) con un mismo destino en lo universal: la construcción de un nuevo muro-Estado. En .Cat se ha llegado a un acuerdo ERC-Junts, con el dejar hacer de la CUP, que abre con las siguientes palabras “históricas”: “Las elecciones del 14F propiciaron un resultado histórico, dado que por primera vez se superó el umbral del 50% de apoyos a formaciones independentistas y se alcanzó el máximo histórico de 74 diputados/as independentistas en el Parlamento de Cataluña”, historia, mucha historia (todo es histórico), y olvido de lo más elemental, los datos de participación por ejemplo, un plan que pocas líneas después incluye una de las afirmaciones políticas más hipócritas que en siglos se recuerda: “Las prioridades de esta legislatura pasan por desplegar un potente plan de rescate social, que garantice que esta crisis no la paguen, una vez más, los más vulnerables.” ¿Los herederos políticos del gobierno (ultraneoliberal) de los mejores, el mismo que despojó sin pudor a los más desfavorecidos y atacó salvajemente al Estado asistencial, hablando de los más vulnerables?

En .Cat, un sector de la izquierda (que se autoconsidera catalanista pero no hispanofóbica ni nacional-secesionista) siente, vive, analiza y piensa política e históricamente dentro de este marco conceptual: “el conflicto entre el Reino de España y Cataluña no es en el fondo un choque de banderas ni de territorios sino, mucho más profundamente, un choque de paradigmas: entre el paradigma autoritario / patriarcal / negador-de-la-vida (‘¡Viva la muerte!’) encarnado por el expolio de América que el 12 de octubre se celebra, por Franco y por sus herederos un par de generaciones después (la red de intereses creados que tiene como cabeza visible a Rajoy), y un paradigma mucho más centrado en los derechos civiles y en la vida, del que ya hay ejemplos en la cultura medieval catalana (Paz y Tregua, parlamentarismo, cultura trovadoresca en occitano, nuestra lengua más hermana) con terribles excepciones (la masacre de 1305-1307 que hizo la Compañía Catalana de Oriente y que todavía recuerdan en Grecia; la corrupción de algunos cargos de Convergència -en ningún caso de ERC) y que ahora ha vuelto a resurgir, en la dignidad con que la población civil aguantó la brutalidad que había ordenado el Ministerio del Interior, en el esfuerzo creativo con que en dos mil lugares protegimos las urnas (yo iba a votar en blanco pero el gobierno central me ayudó, como a muchos, a decidirme) y en el clima de cambio de paradigma que aquí se vive. “Magnífico que se vayan los bancos”, me han dicho personas llenas de luz…” (11 de octubre de 2017) [1].

Pero, finalmente, también en .Cat, mucha gente, cada vez más gente, está hasta aquí. En .Cat, mucha gente, cada vez más gente, siente que este gobierno no va con ellos, no es de los suyos. En .Cat, mucha gente, cada vez más gente, quiere decir la suya y romper silencios cómplices. En .Cat cada día que pasa surgen nuevas organizaciones y asociaciones adversarias del nacionalismo y de la hispanofobia (y de la catalanofobia). En .Cat, mucha, mucha gente desea transitar, transita de hecho, por otros senderos, por senderos de fraternidad, de solidaridad, de ayuda mutua, de apoyo, de conocimiento y reconocimiento, de proximidad, de construcción de algo nuevo. En .Cat, mucha más gente que nunca alza su voz y quiere plantar cara. En .Cat, mucha, mucha gente, siente la España republicana como una España suya. En .Cat, el caso de Ángel Figueras, el amigo del joven obrero fallecido que dejó de trabajar en la planta de la fábrica de Cornellà por “estrés” y por las malas condiciones laborales (seis meses trabajando con jornadas de 12 horas, de las 6 de la mañana a las 6 de tarde, de las 2 del mediodía a las 2 de la madrugada o de 6 de la tarde a 6 de la madrugada) no es, por supuesto que no, un único caso entre 7 millones: 12 horas (aunque sean menos) más probablemente 1 hora y media entre la idea y la vuelta al trabajo, ¿nos hacemos idea de lo que significa empezar a trabajar a las 6 de la tarde y finalizar a las 6 de la mañana. ¿A qué hora se llega a casa? ¿A qué hora empieza uno a descansar? ¿A qué hora se levanta? ¿Cuándo tiempo para estar con los seres queridos? ¿Cuántos abrazos son posibles? ¿Queda energía para hacer algo más? El joven escritor francés Joseph Ponthus lo explica así en el capítulo 10 de Desde la línea (Madrid: Ediciones Siruela, 2021):

De vuelta de mi noche trabajada

Empieza a clarear tímidamente a lo lejos por el este

Seis de la mañana y ocho horas transcurridas en la fábrica

de pescado empanado desmoldando moldes

No hablo de panes de moldes

Hablo de molde como utensilio de cocina esos que parecen

piezas grandes de Lego con seis agujeros de plástico muy

maleable formando pilas de cincuenta que hay que desapilar

y colocar en una línea mecánica que no se detiene jamás

Luego la máquina llena los moldes con una sala consistente

Y ya no veo qué más ocurre

El ritmo de mis ocho horas nocturnas es muy raro

de asimilar por y para mi organismo

A qué hora levantarse acostarse echar una siesta comer

tomar un café o un aperitivo

Pensaba retrasarlo todo doce horas

Como ficho a las nueve de la noche será como si fueran las nueve de la mañana y así sucesivamente con todo lo demás

Salgo del tajo a las cinco de la mañana o sea a las cinco de la tarde

Y un carajo

El organismo está tan perdido como yo en esta fábrica nueva

Cierto que llevo solo dos días todavía no he desarrollado

los automatismos pero la noche joder

“Cuando cae la noche me aburro yo solo pienso en ti soy

un soldado como tantos otros allá” [1].

Le cantaba el bueno de Johnny en Alemania a su Sylvie

Yo de noche me siento soldado de la fábrica soñando con

mi esposa que duerme tan cerca tan lejos

A miles de moldes de plástico maleable de mí

En cuanto al pescado empanado

Ya no experimento la nobleza de trabajar con pescado

de verdad

Aquí lo que hay son congelados rebozados y finas hierbas

Sos e insípidos

En fin

Son las siete

Se hace de día

Hay que dormir

No sé si ponerme un café o una copa de tinto

Seguramente murmuraré un slow de Johnny al acostarme

junto a mi esposa dormida que no osaré despertar

“Aquí el tiempo no se acaba” [2]

Aquí, en .Cat, el nuevo-viejo gobierno no contemplará nunca situaciones así en el orden del día, en el orden de ningún día. Su inexistente agenda social es ficción, pura ficción. Sus gentes son de otros mundos, con otros horarios, con otros trabajos.

(La traductora, Regina López Muñoz, anota: 1. “Quan revient la nuit/ tout seul je m’ennuie/ je pense à toi/ je suis un soldat/ comme d’autres là-bas” cantaba Johnny (Hallyday) en Quan revient la nuit [https://www.youtube.com/watch?v=y6kT25e1Fuc] a su Sylvie (Vartan), en 1965. Tres años antes la había cantado y compuesto Bobby Vinton como Mr. Lonely [https://www.youtube.com/watch?v=djU4Lq_5EaM] 2. “Ici le temps n’en finit pas”, en la misma canción (la cantada en francés por Johnny Hallyday).

Y también aquí, en .Cat, mucha gente, mucha, mucha, mucha, siente lo que se debe sentir y no olvida lo que no puede olvidarse: Chile, Colombia, el Sahara, Palestina.

Notas

1) Mi fuente: Jorge Riechmann, Informe a la Subcomisión de Cuaternario, Madrid: Árdora Ediciones, 2021. nota 293, pp. 407-408. La nota se abre con estas palabras: “Un amigo catalán sostenía, en comunicación personal (11 de octubre de 2017), que…”

Fuente

 

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