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A pesar de la sentencia, la plantilla no baja la guardia y la huelga sigue. Los 750 trabajadores de Tubacex llevan 146 días en huelga desde la empresa anunció el ERE de 129 compañeros. El Tribunal les da la razón: la empresa aprovechó la situación de pandemia para realizar una reforma estructural de las plantillas. ¡Viva la lucha de los trabajadores! Gora langileon borroka

Ya han pasado más de 146 días desde que las plantillas de Tubacex de Amurrio y Llodio decidieran rechazar por unanimidad el ERE de la empresa. Bajo el pretexto de la pandemia los trabajadores denunciaron que la empresa aprovechaba la situación de excepcionalidad para realizar transformaciones estructurales en las dos plantillas de Araba. Tras larga jornadas de lucha y de 146 días de huelga la lucha obrera está dando sus frutos: la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco da la razón a los trabajadores y falla a favor de la demanda presentada por los sindicatos ELA, LAB, CC OO y Stat.

Desde el sindicato LAB exigen a la empresa “que cumpla con la sentencia y readmita con carácter inmediato a toda la plantilla despedida”. “Estamos eufóricos”, exclama Sergio Zaballa. Sin embargo, los trabajadores no se confían y declaran que no van a detener la huelga indefinida “hasta que la empresa readmita a todos los compañeros en sus puestos de trabajo, porque no es lo mismo estar dado de alta que trabajar”. Sin embargo, es probable que la empresa recurra la sentencia y se nieguen a readmitir a los 129 trabajadores en ERE. Zaballa afirma que esta conquista de los trabajadores es tan solo una pequeña victoria “un pasito más, pero la guerra sigue”.

La sentencia califica de nulo el despido colectivo, ya que Tubacex justificaba el ERE excusándose en la pandemia (“motivos coyunturales”), sin embargo, el ERE era un importante ataque contra las dos plantillas de Araba, todo un cambio estructural. En redes sociales los trabajadores declaran: “#Tubacex una Gran empresa haciendo un Gran ridículo. #TubacexBorrokan”

El grupo Tubacex, como posteriormente ha quedado demostrado en el fallo del TSJPV, obtuvo importantes beneficios entre 2017 y 2019. Si bien en 2020 tuvo resultados negativos debido a la pandemia el fallo afirma que “no concurre ni causa productiva ni proporcionalidad en la decisión empresarial” para ejecutar un despido colectivo ya que “existe una tendencia hacia la recuperación de la demanda de petróleo. La empresa dispone de varios contratos a largo plazo”, las cuentas ponen de manifiesto que la recuperación económica de la empresa tras la primera ola de la pandemia es innegable, de hecho, Tubacex ha contratado y ha producido “más de lo previsto”.

La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco condena a la empresa a readmitir a los trabajadores afectados en las mismas condiciones en que desempeñaban, “así como el abono de los salarios dejados de percibir desde la extinción de los contratos”. Si bien esta es la sentencia para la planta de Llodio, el mismo tribunal ha fallado de forma similar para la planta de Amurrio.

La lucha de los trabajadores contra la empresa se demuestra, una vez más, como el camino para enfrentar los ataques de los capitalistas que viven a costa de nuestro trabajo. Frente a la pasivización que imponen las direcciones burocráticas de los sindicatos intentando aislar las luchas, la pelea y la solidaridad debe trasladarse a otros centros de trabajo de Tubacex. Otra importante lucha que se libra en estos momentos es la de los trabajadores de Airbus Puerto Real. Ante los ataques de la patronal solo la lucha y la autoorganización de los y las trabajadoras en defensa de los puestos de trabajo permitirá mantener abierta cualquier empresa cuyos propietarios y gestores pretendan cerrar.

¡Ni Tubacex Araba, ni Airbus Puerto Real se cierran! ¡Nuestras vidas valen más que sus ganancias!

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