Trio Azores

El politólogo y cofundador de Podemos, Juan Carlos Monedero, ha defendido este domingo que José María Aznar, George Bush, Tony Blair y José Manuel Durao Barroso deberían ser juzgados «si hubiera decencia internacional». 

«Si hubiera decencia internacional, Aznar, Bush, Blair y Durao Barroso, el anfitrión del encuentro en Las Azores que dio arranque a la guerra contra Afganistán e Irak, debieran ser juzgados. Y que entre rejas pensaran en las mujeres lapidadas, golpeadas, humilladas que condenaron», ha criticado en una publicación en Twitter.

Monedero hace referencia a la Cumbre de las Azores, celebrada en 2003 en las islas portuguesas y en la que participaron los jefes de gobierno de Estados Unidos, Reino Unido, España y Portugal.

Un poco de historia

La Cumbre de las Azores fue una reunión mantenida en las islas Azores el 16 de marzo de 2003 por los jefes de gobierno de Estados Unidos (George W. Bush), Reino Unido (Tony Blair), España (José María Aznar) y Portugal (José Manuel Durão Barroso) -quien ejercía además de anfitrión- previa a la Invasión de Irak el 20 de marzo de 2003. El la cumbre se adoptó la decisión de lanzar un ultimátum de 24 horas al régimen iraquí encabezado por Saddam Hussein para su desarme, bajo amenaza de declaración de guerra. 

La Cumbre de las Azores es el preludio a la Invasión de Irak de 2003 y su posterior ocupación y la prolongación hasta el 19 de agosto de 2010 de la Guerra de Irak. Los líderes de la cumbre aseveraron que Saddam Hussein todavía poseía grandes reservas escondidas de armas de destrucción masiva en 2003 y que estaba procurando conseguir y producir más de manera clandestina.

Las inspecciones por parte de las Naciones Unidas habían comenzado de nuevo (años atrás ya lo habían hecho) en noviembre de 2002 y se desarrollaron hasta marzo de 2003, pero no se presentó ninguna evidencia de armas de destrucción masiva reales cuando los Estados Unidos y la «Coalición de la voluntad» invadieron Irak y derrocaron a Saddam Hussein en marzo de 2003.

935 declaraciones falsas

George W. Bush había inflado deliberadamente informes de inteligencia y había mentido sobre las armas de Irak para justificar una invasión del país. El resto de líderes siguió al presidente estadounidense en sus mentiras como fieles borregos.

El Center for Public Integrity afirmó que el gobierno del presidente Bush hizo un total de 935 declaraciones falsas entre 2001 y 2003 sobre la supuesta amenaza de Irak a los Estados Unidos.

«Ahora es indiscutible que Irak no poseía armas de destrucción masiva ni tenía vínculos significativos con al-Qaida», según Charles Lewis y Mark Reading-Smith, del personal del Fondo para la Independencia en el Periodismo. «En resumen, la administración Bush llevó a la nación a la guerra sobre la base de información errónea que propagó metódicamente y que culminó en una acción militar contra Irak el 19 de marzo de 2003».

Bush lideró con 259 declaraciones falsas, 231 sobre armas de destrucción masiva en Irak y 28 sobre los vínculos de Irak con al-Qaida, según el estudio. Eso fue solo superado por las 244 declaraciones falsas de Powell, su vicepresidente, sobre armas de destrucción masiva en Irak y 10 sobre Irak y Al Qaeda.

Fuente

 

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