Sense titol 3 400x164

Todos sabéis la trifulca que se traen dentro del Gobierno con el tema de la nueva reforma laboral, que sería la primera favorable a los trabajadores de toda la democracia como demuestran los hechos históricos publicados en el BOE. Trifulca que nace única y exclusivamente porque es más que evidente que el PSOE no tiene ni ha tenido nunca ninguna intención de eliminar ninguno de los aspectos de la reforma laboral del PP de 2012. Todo ello lo tratamos en nuestro último artículo sobre el tema: “La verdadera razón de que el PSOE ponga problemas a la nueva reforma laboral.

Es probable que el PSOE no tenga más remedio que hacer la nueva reforma favorable a los trabajadores para poder acabar la legislatura sin perder a su socio principal de gobierno, por lo que ahora el PSOE ha salido con el cuento de que esta nueva reforma tiene que estar acordada con la patronal; con la intención evidente de poder rebajarla todo lo que pueda. Pero es más que obvio que esto es completamente falso y esta obviedad nace de unos detalles importantes de la reforma del PP de 2012 en los que nadie parece haber caído, especialmente en el segundo.

  • El primer detalle es que la reforma laboral del PP se hizo mediante real Decreto aprobado por el Gobierno el 10 de febrero de 2012. La peor reforma laboral para los trabajadores no se hizo por Ley debatida en las Cortes sino por decreto del Gobierno de los mismos que hablaron de “decretazos” antidemocráticos cuando se fueron aprobando los decretos para los sucesivos estados de alarma durante la pandemia de COVID-19. Muchos creen que la reforma se hizo mediante la Ley de 6 de julio de 2012, pero no. Esa fue simplemente la “convalidación” posterior del decreto previo, añadiendo unos pequeños cambios. Pero la reforma ya estaba publicada y en vigor por decreto desde el 12 de febrero de 2012. Ojo también a este dato: la peor reforma para los intereses de los trabajadores entró en vigor al día siguiente de su publicación en el BOE, sin ningún tipo de “periodo de carencia”.
  • El segundo detalle es la fecha misma de su aprobación por el Gobierno del PP, que recordemos que fue el 10/2/12. Pero también hay que recordar que ese Gobierno del PP había tomado posesión el 22/12/11, es decir solo 50 días antes de hacer la reforma y teniendo por medio todas las vacaciones de navidad y año nuevo. Hablamos de una reforma muy técnica, compleja, extensa y profunda que tocaba varias leyes y que desde luego no se redacta de un día para otro ni de un mes para otro. Por lo que parece más que evidente que esa reforma ni siquiera la redactó el gobierno ni los técnicos del ministerio de trabajo, cuya ministra se encomendaba a la virgen del rocío, sino que ya estaba hecha por otros incluso antes de que el PP ganara las elecciones del 20/11/11. Desde el primer día se dijo en la prensa quiénes eran esos otros.

Por tanto, esa reforma del PP no fue negociada o debatida en las Cortes antes de que entrara en vigor. Por supuesto no fue negociada con los “sindicatos”, que se limitaron a convocar una huelga general de esas supereficaces de un día, que le dan a los gobiernos y patronales mucho miedito y en las que sacan pitos y banderas y pagan los huelguistas con los descuentos de sus nóminas. Pero es que ni siquiera fue negociada con la patronal y su contenido no se conoció hasta el mismo día en que se publicó en el BOE. Por lo que si no fue negociada con nadie, tampoco fue acordada con nadie. Fue simplemente la reforma del PP de Mariano Rajoy dirigido por las mismas personas que el PP de Aznar, con todo lo que ello implica según se ha conocido por sentencias posteriores y las que les quedan. La reforma en la que el PP no pretendía solucionar los problemas laborales de los trabajadores creados con la crisis financiera del 2008 sino la reforma en la que el PP aprovechó la ocasión de la crisis financiera del 2008 para reducir los derechos de los trabajadores por la sencilla razón de que la patronal son ellos mismos. Luego se privatizan servicios públicos, se los llevan a sus empresas privadas y obtienen un margen mayor de beneficio reduciendo el salario de sus trabajadores o subcontratando la ejecución del servicio.

Pues bien, ahora el PSOE quiere acordar con la patronal la que llaman “derogación” de la reforma laboral del PP. Que es como decir que cuando alguien te roba 1.000€ todos los meses luego tienes que negociar con él para llegar a un acuerdo en el que te quite solo 500€. Si es cierto que hay que acordar las reformas laborales, entonces lo primero que hay que hacer es deshacer la reforma previa del PP sin necesidad ni obligación alguna de acordarlo con nadie, precisamente porque esa reforma del PP no solo no fue acordada sino que tampoco fue negociada. No solo sin obligación de acordarlo sino incluso con obligación política de no acordarlo; porque si no volveremos al paripé político de siempre, que es que el PP hace la norma que te quita 1.000 y el PSOE luego o no elimina esa norma o la cambia por otra norma en la que te devuelven 500. Que no otra cosa ha sido toda la historia de los derechos laborales en Españistán desde 1980 hasta ahora, con el mal llamado bipartidismo que realmente era partido único a efectos económicos laborales de gobierno. Una cosa es negociar y otra es acordar. Yolanda Díaz dice que la reforma hay que negociarla pero que no hay por qué acordarla, que no es lo mismo como ya demostró ella con los hechos cuando negoció la “ley rider” y la subida del salario mínimo y luego las aprobó igualmente aunque la patronal no estaba de acuerdo.

Fuente

 

Suscríbete para recibir las últimas noticias y novedades

Por favor, habilite el javascript para enviar este formulario