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El parón de los transportistas días antes de Navidad no es una huelga ya que no han sido los trabajadores los que han convocado las jornadas de reivindicación. Han sido las patronales las que han llamado a un cierre del sector y esto es una diferencia fundamental para entender las demandas que, en este caso, imponen las empresas.

Fue este lunes, ya pasada la tarde, cuando la patronal de transportistas convocó el "paro nacional" del 19 al 22 de diciembre por "la grave situación que atraviesan las empresas transportistas y la falta de respuesta del Gobierno" por "la imparable subida del precio del gasóleo que se viene produciendo en los últimos meses, que ha supuesto un incremento cercano al 35% en el último año". La patronal del sector está formado por la Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (FENADISMER) junto a otras asociaciones que componen el Comité Nacional de Transporte de Carretera.

Las demandas van dirigidas al Gobierno, al que piden medidas para actuar contra la actual crisis que afecta a "autónomos y empresas de transportistas". Las malas condiciones derivadas de esta crisis provoca la falta de transportistas, alega la patronal.

La patronal asegura que los trabajadores de las empresas cobrarán en los días de paro nacional

Juan José Gil, secretario general de FENADISMER, explica a Público que, aunque desde algunos sitios se haya llamado así, técnicamente no es una huelga ya que es un paro empresarial. "Se dejan de prestar los servicios. Los conductores seguirán cobrando su sueldo porque es como un día en el que no se trabaja, pero estarán en situación de disponibilidad", explica.

No pasó mucho tiempo hasta que varios trabajadores dejaron claro por redes sociales que este paro no es una huelga, como hizo el tuitero Bulldog Punk. "La mayoría de los que convocan ni conducen. Van a pedir medidas sociales para que los asalariados los apoyen y conseguir la opinión pública, pero engañan. Lo bueno sería que el Gobierno empezara a mandarles inspectores de trabajo", argumentó en un vídeo de Twitter.

Los cierres empresariales no son habituales en España, aunque Gil recuerda que en 2008 ya hicieron uno en el sector. Entonces los paros fueron convocados por las Asociaciones Antid, Fenadismer y Cofedetrans (Confederación Nacional de Transporte por carretera), además de varias asociaciones independientes y grupos locales y regionales de transportistas.

En la legislación laboral el cierre empresarial se contemplan para situaciones extremas: notorio peligro de violencia para las personas o de daños graves para las cosas, ocupación ilegal del centro de trabajo o peligro cierto de que se produzca o inasistencia o irregularidades en el trabajo de tal volumen que impidan gravemente el proceso normal de producción. Además, se indica que los contratos laborales se entienden que están "suspendidos", aunque Gil insiste en que en este caso los transportistas contratados por empresas sí cobrarán.

Gil también explica que aún no han planteado otras protestas como concentraciones para los jornadas de huelga porque hay tiempo para "negociar" con el Gobierno. "Por esto hemos avisado con un mes de antelación. Este miércoles tuvimos una primera toma de contacto con el Ministerio de Transporte y esperemos que la semana que viene comiencen las negociaciones", valora a este medio.

Por su parte, la vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, se ha mostrado confiada en que "hay tiempo para intentar encontrar una solución" al conflicto con el sector del transporte por carretera, "No es deseable una huelga en estas fiestas", ha señalado Calviño en una entrevista en TVE, que ha sido recogida por Efe.

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