hay que votar amigos con pinzas en la nariz3411301

"El sistema ha organizado un casino para que ganen siempre los mismos".  José Luis Sampedro

 Tres años lleva bloqueada la renovación del Tribunal Constitucional que es el organismo fundamental del estado social y democrático de derecho. Esta anormalidad, dio lugar a una negociación que terminó con un "acuerdo de partes". Legalmente se trataba de que el Congreso español, ejerciera su facultad de elegir a 4 de los 12 componentes de dicho Tribunal. En realidad, las "partes" en este caso se reducen a dos, PSOE y PP, porque sus votos sumados le aseguran la mayoría de tres quintos que exige la ley. El resto de diputados que representan otras opciones políticas votan pero sin opción de incidir en el resultado.

   El sistema judicial debe reunir un conjunto de valores esenciales sobre los cuales debe basarse la sociedad y el Estado. Estos valores son el respeto, la equidad, la igualdad y la libertad. Hasta aquí la teoría. La práctica es otra cosa. Lo volvió a confirmar el Congreso, al votar los candidatos presentados en el acuerdo previo de las dos mayores fuerzas políticas del Parlamento, socialistas y liberal-conservadores.

Un  personaje con turbia trayectoria

    Ocurre que uno de los elegidos, el jurista Enrique Arnaldo, presentado por el Partido Popular, tiene unos antecedentes como para dudar de su idoneidad. No ya como jurista, sino por su trayectoria personal. Acumula una serie de turbios hechos públicos que fueron recordados estos días en diversos medios. Por ejemplo, se encuentra salpicado por sus negocios millonarios con el Partido Popular. Arnaldo figuró como investigado y llegó a declarar en tal calidad por los presuntos delitos de malversación y cohecho por contratos amañados en un caso de corrupción del gobierno del PP en Baleares. Arnaldo también aparece en el sumario del caso "Lezo" que afecta al ex presidente de la Comunidad de Madrid Ignacio González, del mismo partido y en otros de cobro de "mordidas", subvenciones ilegales, adjudicaciones irregulares, etc. En una grabación, Arnaldo (elegido ahora magistrado del Tribunal Constitucional) le dice que estaba "moviéndose" para colocar fiscales afines que le favorecieran. Criticó los informes del organismo oficial  que incriminaban al PP en el tema de la Caja "B" que a posteriori fueron avalados por una sentencia judicial. También asumió la defensa de su colega Enrique López, cuando fue detenido en el 2014 con una alta tasa de alcohol, a velocidad excesiva, sin casco y saltándose un semáforo en rojo. López en ese momento era precisamente magistrado del Tribunal Constitucional, pero debió renunciar al cargo. ( Actualmente López integra el equipo de gobierno del PP de la Sra. Ayuso en la comunidad de Madrid). Una más: la Audiencia Nacional revocó una sentencia de Arnaldo por haber "burlado" la ley al actuar como presidente del Tribunal del Deporte e instructor a la vez, incumpliendo la Ley de Administraciones Públicas. El diario "El País", comentando su trayectoria publicaba que "los sumarios de todas estas pesquisas, dibujan a un político dedicado durante lustros a sucios negocios".

Cuando Arnaldo era "purista"...

  Pero confirmando aquello de que "por la boca muere el pez", están los audios donde Arnaldo calificaba de "obsceno" el reparto de cuotas para el TC del que ahora se beneficia. Entonces cuestionaba "el reparto de las cuotas de poder en los órganos que deben estar al margen del dominio de los partidos". Y añadía: "las resoluciones de los órganos institucionales se convierten, necesariamente, en previsibles, pues sus componentes no se permiten defraudar a quienes les propusieron". "Tendrán su etiqueta partidaria y llegaremos fácilmente a vislumbrar qué va a votar cada uno."  Confesión de parte relevo de prueba. El Sr. Arnaldo ya se ha pronunciado en sus artículos y en conferencias de FAES (organismo del PP) sobre cuestiones trascendentes para los ciudadanos que deberá resolver el Constitucional, como la Ley del Aborto, la de Eutanasia o la de Memoria Histórica. Cuando haya que tratar estas cuestiones ¿ votará conforme a los principios de imparcialidad y dignidad inherentes a su cargo ?

Argumentos indefendibles

  Está claro que a todos los juristas se les supone una ideología, pero también un margen de ecuanimidad, sensatez, equilibrio y principios éticos que incluyan la realidad social sobre la que se actúa. Es evidente que no es el caso del Sr. Arnaldo. Periodistas que cubren el área judicial expresan su extrañeza de que el PP no hubiera elegido candidatos conservadores con un currículum adecuado a la responsabilidad del cargo a cubrir. El argumento del gobierno y los partidos que lo integran para "blanquear" al elegido, es impedir que la justicia siga bloqueada por el PP, con sus vetos y su desinterés en renovar organismos que han vencido su mandato hace ya tres años. Pero eso implica ceder al chantaje del Partido Popular, que en su caso sí ha ejercido derecho a veto en más de una ocasión. Pero lo que es peor, es validar una conducta previa que le descalifica para ejercer ese cargo.

Mientras tanto, el Sr. Casado - presidente del partido- curiosamente repite que "hay que despolitizar la justicia", pero sigue haciendo exactamente lo contrario. Lo cierto es que entre unos y otros, contribuyen a deteriorar el nivel que se le supone al alto tribunal. 

"Votaremos con una pinza en la nariz"

     El socialista Odón Elorza, fue apartado por su partido como portavoz tras las preguntas y cuestionamientos que hizo al candidato Arnaldo en la comisión constitucional parlamentaria. Pero Elorza lo expresó claramente: "Arnaldo no es un candidato digno para el Constitucional". Después formuló su ya famosa frase: "Muchos votaremos con una pinza en la nariz", algo que finalmente no hizo, pues prevaleció el "voto de conciencia" y comunicó a su partido que no apoyó la candidatura de Arnaldo. Y en su blog personal, mantiene las 17 preguntas que le formuló al candidato el dia 2 de noviembre. Dentro del PP,  el presidente gallego Núñez Feijóo tomó distancia e instó a votar "NO" a quienes no estuvieran de acuerdo. Y añadió: "lo que no vale es decir que voto sí, pero no estoy de acuerdo, eso supone una falta a su responsabilidad indelegable como diputado". Un chispazo de lucidez y sensatez, en el que una vez más, marca distancias con la actual dirección de su partido.

   El bloqueo del PP a renovar organismos que tienen jueces con mandatos caducados, incumple el mandato del artículo constitucional que obliga a renovar el Consejo General del Poder Judicial cada cinco años. Pero eso no impide que ese organismo con mandato vencido continúe ascendiendo a jueces. Desde su caducidad ha realizado 47 nombramientos, doce de ellos de jueces del Tribunal Supremo, que estarán allí hasta que se jubilen y decidirán asuntos trascendentes como la corrupción política.

El  "pacto" prevaleció y Arnaldo fue aprobado 

   Finalmente, los resultados de la votación validaron a los cuatro propuestos.. Hubo 232 para Arnaldo -el que menos votos ha reunido- seguido por la otra candidata del PP, Concepción Espejel, 237, mientras que los dos propuestos por los socialistas obtuvieron 240 votos cada uno. Hubo ocho en blanco y uno nulo. El voto telemático emitido, es teóricamente secreto. Salvo para los letrados del Parlamento, uno de los cuales es precisamente... Enrique Arnaldo.

Además del socialista Elorza, la diputada canaria María Pita de Podemos, también afirmó haber hecho un "voto de conciencia" rechazando al candidato propuesto por el PP. Estas fueron las excepciones a la "disciplina de voto" que imponen los partidos a sus representantes. Insuficientes para evitar que se pudiera consumar la consagración del representante del PP como magistrado del Constitucional. Los legisladores de la decena de partidos minoritarios  no participaron en la votación, rechazando el "reparto" entre el PP y el PSOE y se ausentaron de la Cámara. El Sr. Arnaldo, como sus compañeros, tendrá un nombramiento por nueve años, y un salario de 133.000 euros anuales.

    El saldo final resulta lamentable. Estos acuerdos se parecen más al reparto de un botín que a la gobernanza equilibrada entre el Estado y la sociedad civil.

    Es de esperar que lo de "la pinza en la nariz" no se pretenda extender a los ciudadanos. Y que la sociedad exprese su rechazo por estas prácticas antidemocráticas de sus representantes.

 *   Carlos Iaquinandi Castro

      Redacción de SERPAL

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