Manifestacion blindaje pensiones

El lunes día 15 de noviembre se ha anunciado un acuerdo -otro más- entre el gobierno del PSOE-UP, con el ministro-banquero Escrivá, y las direcciones de UGT y CCOO, para intentar poner cara y ojos a eso que tan eufemísticamente vienen a llamar “equidad intergeneracional” en materia de pensiones.

Pretendidamente eso es en sustitución del “factor de sostenibilidad”, aquel recorte de Rajoy que ahora dicen derogar. Pero mucho nos tememos que, más allá de la propaganda, no tengamos muchas razones para aplaudirlo:

1. Empezaremos por negar la mayor. Toda esta operación se hace en un contexto de un debate lleno de falsedades: la principal, pero no la única, es que el Sistema Público de Pensiones es insostenible, para atender las pensiones en el futuro inmediato. Veamos: a) En el mismo seno del Pacto de Toledo se ha reconocido que cada año se cargan indebidamente 23.000 millones de euros. b) El propio Tribunal de Cuentas tasó una deuda del Estado con la Seguridad Social de 103.000 millones de euros en solamente cuatro años investigados. c) En un estudio de Economistas Frente a la Crisis (que nunca fue desmentido) se eleva el saqueo acumulado, a través de los gastos impropios cargados a la Seguridad Social, en cerca de 500.000 millones. Concluyamos, por tanto, que si se dejan de cargar los gastos impropios, y se devuelve lo robado, las arcas de la Seguridad Social dan para pagar pensiones públicas dignas, para todas y todos, incluyendo todas las generaciónes “babyboomer”.

2. En cuanto al acuerdo en sí, en principio suena razonable que se opte por aumentar los ingresos de la Seguridad Social, en vez de recortar las pensiones. Pero ese incremento de las cotizaciones sociales (no nos olvidemos que son salario indirecto de la gente trabajadora) en 0,6 puntos podría ser positivo, si el acuerdo no tuviera una segunda parte, anunciada pero no concretada, que viene a decir que, si esto no basta (que, si no se cumple lo propuesto en el punto anterior, no bastará) se negociarán en el futuro nuevos recortes de las pensiones. El paripé de la oposición empresarial sólo anuncia que ejercerán presión para que todo esto se detraiga del salario directo, a través de la negociación colectiva (con tan dóciles interlocutores), y que al final el grueso de la factura la paguen los de siempre.

3. La gente mayor no comulgamos fácilmente con ruedas de molino. Esos mismos “agentes sociales” no solamente carecen de legitimidad para negociar en materia de pensiones (nadie los ha votado para ello) sino que en las últimas semanas nos han hecho la enésima trampa de auténticos trileros delante de nuestras narices: anunciaron a bombo y platillo el incremento de las pensiones “según el IPC”, y a la primera de cambio su fórmula tramposa nos hará perder este mismo año un 3% de la capacidad adquisitiva de nuestras pensiones. Escrivá hace palidecer a Fátima Báñez, que no se hubiera atrevido a tanto, porque no lo hubiéramos consentido. No consintamos tampoco la reforma de Escrivá:

¡NI RECORTES, NI PRIVATIZACIÓN!
GOBIERNE QUIEN GOBIERNE, LAS PENSIONES Y LOS DERECHOS SE DEFIENDEN

Unidad COESPE

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