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La Plataforma Patriótica Millán Astray tiene muy presente a Francisco Franco. El pasado 4 de diciembre, coincidiendo con el 129 aniversario del nacimiento del dictador, esta organización formada por exlegionarios le mostró su gratitud y recuerdo, reivindicando su papel de jefe de la Primera Bandera de la Legión y "salvador de Melilla". "¡Felicidades comandante!", decía el mensaje publicado en las redes sociales.

Las actividades de ese colectivo no pasan inadvertidas entre los altos mandos del ámbito legionario. En una carta enviada en octubre de 2019 a hermandades y asociaciones de ese entorno, el entonces general jefe de la Brigada de la Legión, Marcos Llago Navarro, citó –entre otras– a la Plataforma Millán Astray como una de las "diversas asociaciones" que "se sienten vinculadas" a ese cuerpo militar.

La misiva de Llago tenía un por qué: la Legión se preparaba entonces para las diferentes actividades institucionales que se realizarían entre junio de 2020 y junio de 2021 para conmemorar el centenario de su nacimiento. Frente a esos acontecimientos que estaban por llegar, el general decidió tomar medidas para tratar de "ordenar el asociacionismo vinculado con la Legión".   

En su calidad de responsable de la Comisión del Centenario "cuya presidencia de honor ostenta, para nuestro honor, orgullo y satisfacción Su Majestad el Rey", Llago transmitió "la imperiosa necesidad de poner orden en el asociacionismo vinculado con la Legión", recordando que su objetivo debía ser "la ayuda al legionario –en activo o licenciado– que nos necesite". 

"Es cierto que también podemos ser un buen vehículo de transmisión de tradiciones, de colaborar con la cultura de Defensa, de cultivar el amor a Patria y la lealtad al Rey entre nuestros asociados... pero no hay que perder de vista nuestra principal razón", advertía el general, quien permaneció en ese cargo hasta abril de este año. Actualmente se encuentra destinado en el Cuartel General de Alta Disponibilidad de la OTAN en Valencia. 

"Una minoría"

"Cualquier otro enfoque que distraiga a la Legión como Unidad de Combate o no tenga presente el espíritu de compañerismo es hacer las cosas de otra manera y es engañarnos o, lo que es peor, aprovecharnos de la Legión para otros fines", subrayaba el militar en aquella carta.

El general advertía sobre "las posturas radicales de aquellos que, habiendo sido legionarios, pretenden patrimonializar un bien –nuestra Legión– que es algo vivo, que respeta el pasado, que recuerda sus tradiciones y que honra a sus muertos... pero que es una Unidad de Combate, que debe estar preparada y disponible para asumir su vocación de vanguardia y que tiene el deber de modernizarse y adaptarse permanentemente a los tiempos, ya que la Legión es de España y de todos los españoles y, especialmente, se la debemos a todos los que la han ido haciendo posible".

Llago remarcaba que "hay algunas asociaciones que entre sus sus componentes no tienen Antiguos Caballeros Legionarios o, en cualquier caso, éstos constituyen una minoría", así como otras que "se autodenominan Hermandades de Antiguos Caballeros Legionarios".

Apuntaba en su carta que "algunas de estas asociaciones, y otras, emplean las uniformidades sin un criterio diferenciador, lo que incluye, por ejemplo, que algunos vistan el tradicional uniforme legionario sin ni siquiera haber servido en ella". Del mismo modo, esos grupos "organizan actos de diferente naturaleza en instalaciones –públicas o privadas– o lugares abiertos que, en algunos casos, por uno u otro motivo, se alejan del sentido común y la prudencia o, incluso, tienen intereses extraños".

Sin dar nombres, destacaba que esos grupos "tienen sus sedes en locales que, reuniendo diferentes características –compartidos o de uso exclusivo, cedidos por el ministerio de Defensa u otros organismos, alquilados o propiedad privada– en ocasiones muestran decoraciones que se desvían de la imagen y lo que representa la Legión". 

En esa línea, Llago anunciaba la creación del denominado "Consejo Nacional de Asociaciones Vinculadas con La Legión", que estaría compuesto por algunos miembros de prestigio de la Familia Legionaria, los cuales voluntariamente han querido formar parte de él para llevar a cabo esta ingente tarea en la puesta a punto para el Centenario". 

Tras explicar que habría un detallado control sobre los grupos oficialmente reconocidos como vinculados a la Legión, el general se mostraba firme ante los ataques de determinados grupos. "En cualquier caso –resaltaba– lo que sí debe resultar inadmisible –y debemos ser beligerantes con ciertas actitudes– son los mensajes que recojan insultos y faltas de respeto públicas de alguien que dice ser componente de la Familia Legionaria". 

El militar llamaba a no permitir tampoco "que desde la perspectiva que sea, fuera de nuestras filas, nos digan lo que tenemos que hacer, cómo y cuándo, sin que encuentren, según los casos, o la indiferencia más absoluta o una respuesta firme".

"De hecho, os pido que estas actitudes y manifestaciones públicas sean tenidas en cuenta y no olvidéis a quienes las genera, manteniéndolos en la memoria colectiva y estando atentos para impedirles que se acerquen 'oficialmente' a cualquiera de nuestras actividades", remataba.

Salvar la estatua

La Plataforma Patriótica Millán Astray suele estar presente en los actos legionarios, e incluso ha conseguido que algunas de sus actividades sean recogidas en la publicación oficial de la Legión Española que edita el ministerio de Defensa.

A nivel mediático es conocida por las amenazas contra una librería de Madrid que tenía un libro sobre Millán Astray en el escaparate, o también por sus ataques al humorista Wyoming y al director de cine Alejandro Amenábar, entre otros.

De forma más reciente, la plataforma de exlegionarios volvió a aparecer en los medios por sus actuaciones judiciales para tratar de frenar la retirada de la estatua de Franco que aún estaba de pie en Melilla. Asimismo, en Madrid consiguió que el franquista Millán Astray, fundador de la Legión, conservase su nombre en el callejero de la ciudad.  

La hermandad y la fundación

Por su parte, la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios recibió en 2012 el título de "miembro de honor" de la Fundación Nacional Francisco Franco (FNFF). El encargado de recibir tal distinción fue el coronel Ramón Moya Ruiz, presidente de la hermandad. La hermandad compatibilizó desde entonces su calidad de miembro de honor de la fundación franquista con su participación en actos militares oficiales.

En septiembre de 2017, el coronel Moya publicó un artículo en el Blog del General Dávila –donde suelen escribir militares retirados– en el que advertía sobre la posibilidad de una intervención militar en Catalunya para aplastar las reivindicaciones independentistas. "Ante la rebeldía flagrante, se impone impedir el golpe con prioridad insoslayable, es el momento de la unidad nacional al grito de Viva España", escribió Moya.

En aquella misma nota, advertía que la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios "vive con gran preocupación los últimos acontecimientos que ponen en peligro la unidad de la patria, y permanece atenta, con el mismo espíritu y amor a España que siempre demostró, como si aún vistiéramos el glorioso uniforme de la Legión, caminando hacia el Centenario de su fundación". El coronel murió a finales de 2018. Su funeral, según se encargó de difundir entonces la Fundación Franco, tuvo lugar en la Catedral Castrense.

Fuente

 

 

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