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Juana Ruiz lleva más de tres décadas trabajando como cooperante en Palestina. Continúa en prisión tras su detención hace cuatro meses, acusada de pertenecer a una organización ilegal palestina.

Israel y EE.UU tienen permiso para hacer lo que quieran. Ninguna «democracia» occidental va a condenar, llamar al embajador o romper relaciones, por tanto vía libre. La trabajadora humanitaria española Juana Ruiz Sánchez fue trasladada hoy a los tribunales militares israelíes en Cisjordania, a los que llegó con grilletes y sin posibildiad de ejercer la defensa. Sucedió en la primera vista del juicio en su contra, mientras continúa en prisión tras su detención hace cuatro meses, acusada de pertenecer a una organización ilegal palestina.

La española Juana Ruiz, de 62 años, lleva más de tres décadas trabajando como cooperante en Palestina.

A las 5.45 del pasado 13 de abril irrumpieron en su casa en Beit Sahur, cerca de Belén, una veintena soldados israelíes armados. Desde entonces, Juana Ruiz, responsable de coordinación de proyectos de los Comités de Trabajo de Salud (HWC, en inglés), está arrestada.

El juicio militar, que estaba previsto para este martes, se ha pospuesto hasta el 1 de septiembre al presentarse nuevas pruebas. Por primera vez se ha vuelto a ver a Juana Ruiz, con pies y manos esposados. Está acusada de cinco cargos relacionados con el uso de fondos de la cooperación para financiar al Frente Popular de Liberación, organización calificada como terrorista por Israel y por la Unión Europea. Cuando fue detenida, se dedicaba a paliar las consecuencias de la pandemia del coronavirus en la población palestina.

Son cinco cargos, que conoció Juana Ruiz un mes después de su arresto: tres delitos relacionados con asociación ilícita, un cargo por introducir dinero de forma ilegal en Judea y otro por violar el Código Penal por el uso dado a los fondos. Primero se detuvo a la cooperante, luego se le acusa y por último se celebra el juicio, todo en un tribunal militar sionista.

El ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, conversó después de asumir el cargo con el jefe de la diplomacia israelí, Yair Lapid. Aludió al caso de Juana Ruiz. Dicen que no pueden intervenir de ninguna otra forma.

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