Sólo quedó la forma de su huida
Era azul como el sueño de la tarde
Mariposa vegetal engalanando
La fosforescencia de los cocuyos y los grillos

Al lado de los troncos los bejucos
Y las cumbres de las flores
Coronando las canas de los árboles
Dialogando con cielo azul marino

Cuando de todo esto no quede sino polvo
La osamenta de la ciudad se la llevarán
Las quebradas en sus aguas turbulentas moribundas
En busca de otras galaxias subterráneas celestiales submarinas

Porque toda piedra alguna vez fue estrella
Y dirán los montes los ríos las cascadas
Las veredas la luna el sol y las estrellas
Sólo quedó la forma de su huida

Acumulemos sueños y verdades
Porque al final no importan tanto
Las sombras del camino
Como las luces del camino

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