Crisis: Acción de decidir. Riesgo, dificultad. Cambio, transformación. Angustia, oportunidad. La del individuo en el que se produce una dramática confrontación de los conflictos psíquicos. La de la sociedad en la que las estructuras quedan desfasadas, sin lograr canalizar adecuadamente la dinámica vital más pertinente. La de la educación por vía de conflictos generacionales que arremeten contra los obstáculos estructurales en los sistemas educativos y en las instituciones de la sociedad en general. La de la explosión escolar ante el aumento de las necesidades educativas, tanto cuantitativas como cualitativas. La de la reforma de cara al cambio profundo educacional por encima de los avatares políticos, con sentido de continuidad y en el marco de una visión prospectiva sobre el futuro de la sociedad.

Crisis: La derivada del progreso necesario de la historia dominado por una ley general que determina la sucesión de épocas orgánicas y de épocas críticas. La de la Reforma y el nacimiento de la ciencia moderna. La de la época presente en su falta de organicidad, de uniformidad en los valores y en los modos de vida.

Crisis: Literaria. De hombres. De pueblo. De responsabilidad. De jerarquía. De urbanidad. Económica. Institucional. Civil. Castrense. Eclesiástica. Profana. Crisis de la Universidad. De la Justicia. Crisis de la unidad. De la igualdad. De la presunción. Del egoísmo. De la libertad. Todo en razón de no haber alcanzado la conciencia nacional las estructuras ideales que le permitan una síntesis capaz de servir, a manera de tabla de valores, para fijar meta a las acciones del pueblo... mientras la Historia no ha realizado su verdadera función de cultura, y el pueblo vive aún en la linde mágica de la liturgia de efemérides. (Mario Briceño-Iragorry ).

Crisis: La evaluación de las ocasiones de avance social. Sentido de piedad y de comprensión humana ante el fenómeno de los pobres, de los excluidos. ¿Cómo mejorar? ¿Cómo librarnos de la pobreza? ¿Cómo convencernos de que todos los náufragos tienen derecho a ser salvados dentro de los límites dimensionales de la barca? ¿Cómo desconocer que las oportunidades sociales son una trampa, al tener que aceptar las reglas de un juego que no se controla? ¿Cómo negar que son laberinto de insensatas componendas para mantener en movimiento máquinas ignotas de las que no se conoce bien ni la cabeza ni la cola?

Crisis: Ante el convencimiento de que ninguno es libre, salvo quienes controlan el poder. El resto, una distribución de ilusiones, de sombras, de apariencias de quienes están por encima de su clase social. Lejos de que la libertad comience donde termina la de los otros.

Crisis: Ante el gobierno de los ricos frente al de los pobres y potentados. Frente a la democracia inexistente, concentrada sólo en una clase económico - política. Cada vez más alejada de un sistema en el que las necesidades y deseos de los hombres se confronten en un debate civil y se traduzcan en decisiones y consensos colectivos. Antes que sea necesaria una acción de agitación, de rebelión, con acciones ejemplares para sacudir a los culpables y rescatar los propios derechos menguados, ultrajados, socavados.

Crisis: La de una nación que sufre, sueña y espera. La de una nación que apenas es, pero se hace. Que a partir de una herencia, proyecta su mañana. A punta de voluntad común. De conformidad y polémica. De acuerdo y discrepancia. De unidad y pluralidad. De fuerza central y dispersa. De ayer y de mañana. De fracaso y éxito. De embates y de sueños. De peligro y ocasiones. De angustia y riesgo. De malestar y de esperanza. De tedio y de coraje. De miseria y salto. De aprieto y desahogo. De depresión y auge. De alarma, contingencia y cambio. De empeño, salvación y curso. De angustia, aprieto, posibilidad... justicia, libertad y paz

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