Hasta el más pequeño de los seres lleva un sol en los ojos

En el fondo de ti hay siempre alguien que con la noche gime

La noche más oscura resplandece al disolverse en luz

Mis ojos se me van poniendo chinos sin sombra no hay luz

No hay indicio cierto que distinga el sueño de la vigilia

Sin embargo este mundo es más extraño aún porque regresa

No vamos ni venimos estamos en las manos del tiempo

A la intemperie voy inspirando el viento hasta mi alma

Dejadme ya vendrá un viento fuerte que me lleve a mi sitio

Un cuarto es sin duda el sitio donde mejor se oye llover

La muerte es despertar al silencio del sueño de la vida

Espero el paso del tiempo ¿qué hacer para escapar del polvo?

¿Para sólo morir tenemos que morir a cada instante?

Porque para nacer he nacido… debo volver y ser

El pan el sol la muerte el olvidado asombro de estar vivos

La muerte esa mancha en el muro que una tarde hemos mirado

  

La puerta del misterio nos lleva a la entraña de la noche

La poesía sueño entre la noche acampa en otros sueños

Los secretos de la noche en sus sueños los grillos encubren

Lejos de la tierra siempre hay luceros que a los hombres miran

Detrás de cada sueño una espina o una flor siempre esperan

Peldaño del sueño la insomne camarada clandestina

Muy calladamente los sueños se desplazan en la noche

Del tamaño de la medianoche ¿y tan lejos nos estamos?

Insomne por la noche habrá siempre alguien fogarada insomne

A espaldas de la noche el ancho resplandor de los caminos

Cabalga la noche mientras duerme la muerte acurrucada

Al otro lado de la sombra en canto en grito florecidos

De manos de la tarde adopta la locura de las sombras

Cántico nocturno susurro soledoso en pomarrosa

Más tarda el viento en llegar que desgaritarse el sol de tarde

Muere la verdad cuando se acaba la sombra de la aldea

   

Se despertó de pronto la espesura amaneció la luz

Al lado del día cuando comienza a caminar el sol

Entre uno y otro sol los hombres destejen su tristumbre

Hoy ha salido el sol ¡Qué bello día María Real!

Amanece en algún lugar pudiera ser detrás del cielo

Esta sombra gemela de tu ser junta todos tus pasos

Saciémonos fluctuemos como el mar soplemos como el viento

Dejemos a la muerte al descubierto al pie de todo asombro

Ebrios de soledad la copa nos ampare albergue el sueño

Suspirados por la noche sólo soñemos lejanías

Descarada la luna cada tarde apretuja más al sol

Ido el sol la luna pasa a ser la portera de la noche

Llegada la noche la luna recoge las mariposas

Minúsculos noctívagos insectos de la noche duendes

Cósmica desgarradura incesante sucesión del ser

Trashumancia antigua soñaje de un murmullo indefinido

Dormía la humanidad y acabaron las flores con la guerra

Vivo el hombre ¿soportará la loca furia de la guerra?

Fuego llamarada cuerpo de luz lugar para el asombro

Fuego fogarada fuego por siempre en el fulgor del fuego

Privilegio el que tiene el hombre para dar con el asombro

Con la puerta abierta a la silente claridad del bosque

Diecisiete insomnios bastan para ver salir un asombro

Verde silencio el de la luna en hombros de los rojos campos

No hay duda que las lunas partidas son sueño en agonía

De la sombra del sueño de la noche el mar la lejanía

Del grito antiguo del sollozo el alma el rayo el oleaje

Del laberinto de la guerra en luna en soledad quejido

De larga soledad de sueños de palabras de caminos

No hay tiempo que perder empieza por abrir la soledad

Nunca estuvo viva menos puede ser piedra ahora muerta

¡Cómo piedras muertas las que cobijan cada sueño al hombre!

Caminos vibraciones piedra blanca sobre velo azul

¡Cuesta hacer un verso más comprender la soledad del alba!

La vida un quebranto camino de la muerte perdurable

Sentenciado a vida cada hombre solamente a muerte apuesta

Resiste corazón mientras la muerte nos espera un rato

De apuesta en apuesta faltó ponerle trampas a la muerte

De aviso en aviso sin oír la noticia de la muerte

De vez en cuando el hombre cae en cuenta que aún está vivo

Afortunadamente allá en la muerte hay mucho de qué hablar

Arriba en el monte la neblina se esconde cada tarde

Los siglos con sus rostros inocentes cargan con el tiempo

Mi cara un tiesto gris también se me está yendo la palabra

Al pie de la tormenta

al pie del laberinto

la palabra

 

Aquí la lluvia sigue su camino y el sol no se diga

La tarde el sol la lluvia el mar la arena en ascuas galopando

La noche insomne como siempre el cielo alado de locura

Y Saulo con su asombro

o mejor Saulo al pie de sus asombros

El oído del mar distingue lluvias sombras y plumajes

La noche del viento no sabe ni de diablos ni de santos

Del sollozo del hambre y del asombro nace la locura

La sombra de la tarde se esconde en la sombra del recuerdo

De puntillas la tarde nos convoca a su puntual misterio

De gris en gris la noche se desnuda toda de repente

Al poeta como un pajarito le da por cazar hambres

Indaga indaga quiere dejar todo sueño en el camino

Cabe el mar en esta hoja la tarde en este rato cabe

Muy calladamente anoche supe que en una cala cabes

Pasa el mar pasa el sol camino de las alas de la noche

De viaje hacia la mar los grises son azules desteñidos

Con la tarde arrecian las profundas ojeras de la mar

Vuelan olas y suspiros ¿los sueños volarán también?

Alcatraces los hombres se empecinan tras su propia sombra

La noche sobre el mar de queja asombra ¿ a quién el mar no asombra?

Cavila el mar como la ola empina el hombre el mar cavilan

El mar es una noche azul en viaje en aras de la lumbre

En la arena revienta el oleaje en busca de la sombra

Definitivamente iluminado maravilla el mar

Claridad hechizada la furiosa claridad del bosque

Memoriosa intimidad la del patio que nos ve pasar

Las luciérnagas toman de los bosques sueños lumbre sol

¿Olvidará la noche a las luciérnagas nos olvidará?

La locura de los pájaros apuntala el sueño al hombre

Dibuja que dibuja el cielo va quedando sin colores

A las cocuizas las engendra el mar la arena en su oleaje

Amor ave rara que se esconde en la sombra de la luna

Amor es un abril que añora el mar al borde de la luz

Comienza abril de mano de la lluvia alondra mariposa

Vivos todavía bajo el granado de la noche insomne

Finalmente el amor se hace cercano va regresa viene

Los zumbidos del alba interrogan presagian adivinan

Ligeramente brotan los pasos inciertos de los días

Para la muerte azul azul de eternidad en la belleza

Decía Vallejo Murió mi eternidad y estoy velándola

Triste el gris vagaba tras el pincel de los primeros sueños

La misma sombra herida la ceniza siempre entre la huella

Puntos suspensivos a veces somos sólo interjección

Sacando cuentas y después de todo sólo la palabra

La de soñarte la de tan amarte y tan morirte

PAZ

 

En este mundo encima del infierno viendo las flores

Al mundo lo nombramos en un ejercicio de diamante

Señores basta una nube para averiguar la verdad

Cuándo con qué fuerza de qué modo asumir nuestro destino

De pronto el mar suelta un caballo blanco... y se queda dormido

Intacta erguida la casta demente luz deshoja el tiempo

La poesía por donde venga o vaya ese viento antiguo

Fuego que nadie puede contemplar sin un asombro antiguo

Somos tejidos de hombres mujeres silencios y dolores

¿Quién soy? Lo sabré el día ulterior que sucede a la agonía

Se sabrá que todo es lo mismo y que es sin embargo distinto

Oír el llamamiento… en el patio de honor tomar el arma

Vivir y soñar dormir es distraerse del universo

Acumular la mayor cantidad de eternidad posible

Echarse a errar... existir es asomarse a la eternidad

En pasto en noche en cielo en tierra en humo en polvo en sombra en nada

 Con la noche a cuestas voy hacia el vino vuelo de las hojas

De parte de la noche a pie de sombra del misterio vengo

De parte del silencio digo de la sombra del insomnio

Del asombro vengo de parte solamente del asombro

El mar rema y rema rema sin parar rema y rema el hombre

Aúlla interminable el viento pasa aúlla pasa el hombre

Roma la herramienta al lado de la obra el asombro va

La tarde fuga de la vida al viejo alero nos devuelve

Creo en la locura en la fresca escarapela del asombro

Sube de nuevo a la colina para ver nacer la luz

Siembra y segarás tú sólo eres un sol alienta brilla

Pide a los cielos todo el corazón del sol para la paz

Dueños de la vida los que cantan al paso de la muerte

Tenlo bien presente todo es sueño en la noche de los pájaros

Saluda al sol profundo que brilla en la casa del humilde

Duerman la siesta y sueñen las hormigas sueñen los jardines

Aciago el día cuando no amanezca o no regrese el sol

Amigo del agua tuya será la eternidad del cauce

Te recuerde el árbol si suave mano en vida le tendiste

A la luz del bosque sé nada más que canto sobre el agua

A ráfaga y turbión sé nada más sé nada más sé sé

 

Que quizás mañana te busque en vano el astro de la noche

El mango en su frutaje nos trajo anoche una bella ardilla

Infancia antigua donde permanece en embeleso el alma

Salió a buscarse y se sorprendió conversando con la luna

El amor es capaz de fijarle a los sueños su pisada

Seducido por su gracia serpenteó hasta la sombra

Desde el fondo del alma oyó que sollozaba su lamento

Siempre afirmó que su primera casa sería un camino

Empezó a desnudarse y comenzó a quitarse el universo

Empapada la lluvia en los aleros corre a guarecerse

La vida nos ampara enrama astilla enlluvia y aguitarra

La lluvia sobre el mar engrifa el alma y cuanto amor se arrima

La lluvia en la montaña ¡A veces el azul de medio luto!

Obra maestra la de la lluvia en los lienzos del jardín

Lluvia lluvia lluvia lluvia

lluvia lluvia lluvia

lluvia lluvia

Cuando trinan los pájaros de noche vuelan los espejos

Vivir es comenzar tan solamente el viaje hacia la sombra

Cuando calla el día maúlla el hambre en las ojeras grises

Un negro sudanés es una espada al filo de la guerra

Mundo escuchado huésped del asombro a coro en lo iracundo

Almácigo de asombros en la noche insomne al descubierto

La dicha la tiniebla las versiones la sombra en el muro

La palabra en grito el grito en coro el coro en canción y asombro

 Gemido fuga ruina el paso de los hombres que se esfuma

Vaso de muerte vuelo humo sueño el aliento que nos cruza

Maíz palma hambre arcilla el olvidado asombro de estar vivos

Aire agua viento montes flores fuente ardiendo en soledumbre

Asombro antiguo antigua lejanía rayo sueño antiguo

Puesto que antigua toda soledad antiguo todo asombro

Magia gozo guerra buscando azules laderando sueños

Reloj calle acera árbol danza viento noche en soledad

Orfandad hilo alianza sol y sombra exactamente enigma

Fogata llanto grito espiga pólvora ladrillo pan

Senderos bosque roca soledad la lumbre los caminos

En pasto en noche en cielo en tierra en humo en polvo en sombra en nada

Robarle sin que sepa una sonrisa al sol en la arboleda

Hay que ir dejando señales laberintos y plumajes

Andar de tempestad en tempestad cruzando mares ser

Descifrar claramente los puntos las comas de las cosas

Mirar el cielo solamente en el momento necesario

Tentar medir pulsar darle tiempo al camino a que regrese

Volar volar volar dar con el alcatrazo de la muerte

Cruzar no la aurora sino el alma en que ampara su soñar

Ventilar aupar asolear la eternidad cada día

Verse en el cielo gris en la trémula víspera del día

Oirás el clamor el griterío al hambre en su galope

No habrá tiempo para un terremoto sobre un rayo de luna

Sonarán campanas aunque no las oigamos ese día

A donde vayas serás el eterno invitado del polvo

Cuando todo el sueño haya caído nacerá tu sombra

Tu crispado manto cobijará el soñar de tu demencia

Oirás el secreto de las piedras del aire y de la estrella

En la noche armaremos la fogata al lomo de la luna

Sueño de los sueños fecunda entraña de la luz relumbra

¿Será la noche un duende o la muerte rondando en las entrañas?

¿Antes de dormirse los árboles también se harán la cruz?

Al hombre Dios lo distingue ¿Distinguirá la sombra al hombre?

¿Qué es el hombre una duda o una tarde perdida entre su sombra?

¿Si de pronto el cielo si de pronto la estrella se acabara?

¿Definitivamente habrá un día en que el odio no amanezca?

¿A qué hora de la noche propiamente nacerán las flores?

¿Vendrá la soledad de tanta guerra junta desatada?

¿César Vallejo se ahogará tu canto cesará Vallejo?

¿Pisadas sueños señas teñirán la sombra del camino?

¿Donde duerme la sombra de la noche nace la esperanza?

¿Más allá del laberinto no queda sino errante el viento?

¿Acabadas las metáforas se acabarían las flores?

¿Qué sueño a las costas de la divina antigüedad nos ata?

¿Qué tendrán los ríos que convocan amor en sus riberas?

¿Los duendes de la aldea llenarán de asombro los postigos?

¿Seremos sólo un sueño de la insomne lumbre que nos crea?

¿Un asombro con ojos de venado que se lleva el tiempo?

¿Asombro sombra sueño soplo polvo polvillo noche alba?

¿Dónde termina el paso de la lluvia en qué alma en qué quejido?

¿Sabrá la lluvia que su afán es canto salmo o arrebato?

¿Será la noche sombra de la guerra

en desgarrado asombro?

¿De verdad en verdad cuánto sabrán los perros de la noche?

¿Buscará todavía vocales en el jardín Rimbaud?

¿Qué diría la lluvia de la contentura o el contento?

¿En verdad algún día abril también tendrá veintiocho días?

¿Qué arboleda qué mar o qué caverna hospedará a la noche?

¿En qué aposento o cueva en qué recodo dormirá el silencio?

¿De qué tardanza espera gracia o lumbre nuestra antigua aldea?

¿De qué sueño de qué sombra está hecha la materia alada?

¿Quién dirá al niño que llegó el invierno? ¿Quién se lo dirá?

¿Quién es el hombre para tanta furia fieramente izada?

¿Por quién de madrugada el mar solloza? ¿Quién lo soñará?

¿Quién el que vigila? ¡Al hombre lo vigila el corazón!

 Una vez emprendido el viaje sigue puntualmente al sol

Hoja entre los vientos acuérdate del viaje hacia la sombra

Párpado de hormiga convéncete del viaje sin regreso

Testigos del grito del aullido terrible de los hombres

La vida se empina tanto a veces que aturde con su grito

Nos llama nos nombra nos acusa nos grita nos reclama

Reto a sentarte en el lugar del hambre a gritos todavía

Tendrás tiempo de llegar a ser luego no habrá más asombro

Reto a sentarte en el lugar del grito vivos todavía

 Hasta el más pequeño de los seres lleva un sol en los ojos

En el fondo de ti hay siempre alguien que con la noche gime

La noche más oscura resplandece al disolverse en luz

Mis ojos se me van poniendo chinos sin sombra no hay luz

No hay indicio cierto que distinga el sueño de la vigilia

Sin embargo este mundo es más extraño aún porque regresa

No vamos ni venimos estamos en las manos del tiempo

A la intemperie voy inspirando el viento hasta mi alma

Dejadme ya vendrá un viento fuerte que me lleve a mi sitio

Un cuarto es sin duda el sitio donde mejor se oye llover

La muerte es despertar al silencio del sueño de la vida

Espero el paso del tiempo ¿qué hacer para escapar del polvo?

¿Para sólo morir tenemos que morir a cada instante?

Porque para nacer he nacido… debo volver y ser

El pan el sol la muerte el olvidado asombro de estar vivos

La muerte esa mancha en el muro que una tarde hemos mirado

En este mundo encima del infierno viendo las flores

Al mundo lo nombramos en un ejercicio de diamante

Señores basta una nube para averiguar la verdad

Cuándo con qué fuerza de qué modo asumir nuestro destino

De pronto el mar suelta un caballo blanco... y se queda dormido

Intacta erguida la casta demente luz deshoja el tiempo

La poesía por donde venga o vaya ese viento antiguo

Fuego que nadie puede contemplar sin un asombro antiguo

Somos tejidos de hombres mujeres silencios y dolores

¿Quién soy? Lo sabré el día ulterior que sucede a la agonía

Se sabrá que todo es lo mismo y que es sin embargo distinto

Oír el llamamiento… en el patio de honor tomar el arma

Vivir y soñar dormir es distraerse del universo

Acumular la mayor cantidad de eternidad posible

Echarse a errar... existir es asomarse a la eternidad

En pasto en noche en cielo en tierra en humo en polvo en sombra en nada

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