That is the question.

"Posiblemente el inglés sea más práctico que el castellano, el alemán más profundo, el francés más elegante, el italiano más gracioso y el ruso más angustioso. Pero yo creo profundamente que es la lengua española la que con mayor elocuencia y belleza nos da el repertorio más amplio del alma humana, de la personalidad individual y de su proyección social. No hay lengua más constante y más vocal: escribimos como decimos y decimos como escribimos", afirmó Carlos Fuentes al inaugurar el III Congreso Internacional de la Lengua Española en la ciudad argentina de Rosario, al rescoldo o al furor de la mayor Fiesta de la Lengua. Intentemos algunos ejemplos:

One of the most difficult points to put across to foreign readers, especially those who may be inclined to sympathize with a leftwing regime in a poor country, is the consistently, systematically, unabashedly deceptive nature of the Chavez regime. It's not that regime leaders lie now and then about this or that, it's that lying is their default mode, standard operating procedure, on most issues most of the time. This list contains just 100 particularly public and blatant lies - but comes very far from exhausting the possibilities. In a proper democracy, any one of these lies would have set off a major scandal, and any two or three of them together might set off a constitutional crisis. In Venezuela, they're so common, they barely make the headlines anymore.  Since 1998, the regime has: …

Francisco Toro100 Good Reasons Not to Believe Venezuela's Chavez. En: Venezuela Analítica

Was Vortrag! der ist gut im Puppenspiel.

Mein Herr Magister, hab Er Kraft!

Sei Er kein schellenlauter Tor!

Und Freundschaft, Liebe, Brüderschaft,

Trägt die sich nicht von selber vor?

Und wenns Euch Ernst ist was zu sagen,

Ist's nötig Worten nachzujagen?

Und all die Reden, die so blinkend sind,

In denen Ihr der Menschheit Schnitzel kräuselt,

Sind unerquicklich wie der Nebelwind,

Der herbstlich durch die dürren Blätter säuselt.

J. W. Goethe: De Fausto.

Dis-moi, ton coeur parfois s'envole-t-il, Agathe,

Loin du noir océan de l'immonde cité,

Vers un autre océan où la splendeur éclate,

Bleu, clair, profond, ainsi que la virginité ?

Dis-moi, ton coeur parfois s'envole-t-il, Agathe!

La mer, la vaste mer, console nos labeurs!

Quel démon a doté la mer, rauque chanteuse

Qu'accompagne l'immense orgue des vents grondeurs,

De cette fonction sublime de berceuse?

La mer, la vaste mer, console nos labeurs!

Emporte-moi, wagon! enlève-moi, frégate!

Loin! loin! ici la boue est faite de nos pleurs!

- Est-il vrai que parfois le triste coeur d'Agathe

Dise : Loin des remords, des crimes, des douleurs,

Emporte-moi, wagon, enlève-moi, frégate?

Comme vous êtes loin, paradis parfumé,

Où sous un clair azur tout n'est qu'amour et joie,

Où tout ce que l'on aime est digne d'être aimé,

Où dans la volupté pure le coeur se noie!

Comme vous êtes loin, paradis parfumé!

Mais le vert paradis des amours enfantines,

Les courses, les chansons, les baisers, les bouquets,

Les violons vibrant, derrière les collines,

Avec les brocs (le vins, le soir, dans les bosquets,

Mais le vert paradis des Amours enfantines,

L'innocent paradis, plein de plaisirs furtifs,

Est-il déjà plus loin que l'Inde et que la Chine?

Peut-on le rappeler avec des cris plaintifs,

Et l'animer encor d'une voix argentine,

L'innocent paradis plein de plaisirs furtifs?

Charles Baudelaire:  Moesta et errabunda. De Les fleurs du mal

Verrà la morte e avrà i tuoi occhi -

questa morte che ci accompagna

dal mattino alla sera, insonne,

sorda, come un vecchio rimorso

o un vizio assurdo. I tuoi occhi

saranno una vana parola,

un grido taciuto, un silenzio.

Così li vedi ogni mattina

quando su te sola ti pieghi

nello specchio. O cara speranza,

quel giorno sapremo anche noi

che sei la vita e sei il nulla.

Per tutti la morte ha uno sguardo.

Verrà la morte e avrà i tuoi occhi.

Sarà come smettere un vizio,

come vedere nello specchio

riemergere un viso morto,

come ascoltare un labbro chiuso.

Scenderemo nel gorgo muti.

Cesare PaveseVerrà la morte e avrà i tuoi occhi

ОБЛАКО В ШТАНАХ

Тетраптих

(вступление)

Вашу мысль,

мечтающую на размягченном мозгу,

как выжиревший лакей на засаленной кушетке,

буду дразнить об окровавленный сердца лоскут:

досыта изъиздеваюсь, нахальный и едкий.

У меня в душе ни одного седого волоса,

и старческой нежности нет в ней!

Мир огромив мощью голоса,

иду - красивый,

двадцатидвухлетний.

Нежные!

Вы любовь на скрипки ложите.

Любовь на литавры ложит грубый.

А себя, как я, вывернуть не можете,

чтобы были одни сплошные губы!

Приходите учиться -

из гостиной батистовая,

чинная чиновница ангельской лиги.

И которая губы спокойно перелистывает,

как кухарка страницы поваренной книги.

Хотите -

буду от мяса бешеный

- и, как небо, меняя тона -

хотите -

буду безукоризненно нежный,

не мужчина, а - облако в штанах!

Не верю, что есть цветочная Ницца!

Мною опять славословятся

мужчины, залежанные, как больница,

и женщины, истрепанные, как пословица.

Vladimir MayakovskiLa nube en pantalones

¿Adónde te escondiste,

Amado, y me dexaste con gemido?

Como el ciervo huyste

haviéndome herido;

salí tras ti clamando, y eras ydo.

Pastores, los que fuerdes

allá por las majadas al otero,

si por ventura vierdes

aquél que yo más quiero,

decilde que adolezco, peno y muero.

Buscando mis amores,

yré por esos montes y riberas;

ni cogeré las flores,

ni temeré las fieras,

y passaré los fuertes y fronteras.

¡O bosques y espesuras,

plantadas por la mano del Amado!,

¡o prado de verduras,

de flores esmaltado!,

dezid si por vosotros ha passado.

Mil gracias derramando

pasó por estos sotos con presura;

y, yéndolos mirando,

con sola su figura

vestidos los dejó de hermosura.

¡Ay!, ¿quién podrá sanarme?

Acaba de entregarte ya de vero;

no quieras embiarme

de oy más ya mensajero

que no saben dezirme lo que quiero.

Y todos quantos vagan

de ti me van mil gracias refiriendo,

y todos más me llagan,

y déxame muriendo

un no sé qué que quedan balbuziendo.

Mas, ¿cómo perseveras,

¡o vida!, no viviendo donde vives,

y haziendo porque mueras

las flechas que recives

de lo que del Amado en ti concives?

¿Por qué, pues as llagado

aqueste coraçón, no le sanaste?

Y, pues me le as robado,

¿por qué assí le dexaste,

y no tomas el robo que robaste?

Apaga mis enojos,

pues que ninguno basta a deshazellos,

y véante mis ojos,

pues eres lumbre dellos,

y sólo para ti quiero tenellos.

Descubre tu presencia,

y máteme tu vista y hermosura;

mira que la dolencia

de amor, que no se cura

sino con la presencia y la figura.

¡O christalina fuente,

si en esos tus semblantes plateados

formases de repente

los ojos deseados

que tengo en mis entrañas dibuxados!

¡Apártalos, Amado,

que voy de buelo!.

Buélvete, paloma,

que el ciervo vulnerado

por el otero asoma

al aire de tu buelo, y fresco toma.

Mi Amado las montañas,

los valles solitarios nemorosos,

las ínsulas estrañas,

los ríos sonorosos,

el silbo de los ayres amorosos,

La noche sosegada

en par de los levantes del aurora,

la música callada,

la soledad sonora,

la cena que recrea y enamora.

Caçadnos las raposas,

questá ya florescida nuestra viña,

en tanto que de rosas

hazemos una piña,

y no parezca nadie en la montiña.

Detente, cierzço muerto;

ven, austro, que recuerdas los amores,

aspira por mi huerto,

y corran sus olores,

y pacerá el Amado entre las flores.

¡Oh ninfas de Judea!,

en tanto que en las flores y rosales

el ámbar perfumea,

morá en los arrabales,

y no queráis tocar nuestros humbrales.

Escóndete, Carillo,

y mira con tu haz a las montañas,

y no quieras dezillo;

mas mira las compañas

de la que va por ínsulas estrañas.

A las aves ligeras,

leones, ciervos, gamos saltadores,

montes, valles, riberas,

aguas, ayres, ardores,

y miedos de las noches veladores:

Por las amenas liras

y canto de sirenas os conjuro

que cessen vuestras yras,

y no toquéis al muro,

porque la esposa duerma más siguro.

Entrado se a la esposa

en el ameno huerto desseado,

y a su sabor reposa,

el cuello reclinado

sobre los dulces braços del Amado.

Debajo del mançano,

allí conmigo fuiste desposada;

allí te di la mano,

y fuiste reparada

donde tu madre fuera violada.

Nuestro lecho florido,

de cuevas de leones enlazado,

en púrpura tendido,

de paz edifficado,

de mil escudos de oro coronado.

A çaga de tu huella

las jóvenes discurren al camino,

al toque de centella,

al adobado vino,

emissiones de bálsamo divino.

En la interior bodega

de mi Amado beví, y, quando salía

por toda aquesta bega,

ya cosa no sabía,

y el ganado perdí que antes seguía.

Allí me dio su pecho,

allí me enseñó sciencia muy sabrosa,

y yo le di de hecho

a mí, sin dexar cosa;

allí le prometí de ser su esposa.

Mi alma se a empleado,

y todo mi caudal, en su servicio;

ya no guardo ganado,

ni ya tengo otro officio,

que ya sólo en amar es mi exercicio.

Pues ya si en el egido

de oy más no fuere vista ni hallada,

diréis que me e perdido,

que, andando enamorada,

me hice perdediza y fui ganada.

De flores y esmeraldas,

en las frescas mañanas escogidas,

haremos las guinaldas,

en tu amor florescidas

y en un cabello mío entretexidas.

En solo aquel cabello

que en mi cuello volar consideraste,

mirástele en mi cuello

y en él presso quedaste,

y en uno de mis ojos te llagaste.

Quando tú me miravas,

su gracia en mí tus ojos imprimían;

por esso me adamavas,

y en esso merecían

los míos adorarlo que en ti vían.

No quieras despreciarme,

que si color moreno en mí hallaste,

ya bien puedes mirarme,

después que me miraste,

que gracia y hermosura en mí dexaste.

La blanca palomica

al arca con el ramo se a tornado,

y ya la tortolica

al socio desseado

en las riberas verdes a hallado.

En soledad vivía,

y en soledad a puesto ya su nido,

y en soledad la guía

a solas su querido,

también en soledad de amor herido.

Gozémonos, Amado,

y vámonos a ver en tu hermosura

al monte y al collado,

do mana el agua pura;

entremos más adentro en la espesura.

Y luego a las subidas

cabernas de la piedra nos yremos

que están bien escondidas,

y allí nos entraremos,

y el mosto de granadas gustaremos.

Allí me mostrarías

aquello que mi alma pretendía,

y luego me darías

allí tú, vida mía,

aquello que me diste el otro día.

El aspirar de el ayre,

el canto de la dulce filomena,

el soto y su donayre

en la noche serena,

con llama que consume y no da pena.

Que nadie lo mirava,

Aminadab tampoco parescía,

y el cerco sosegava,

y la cavallería

a vista de las aguas descendía.

San Juan de la CruzCántico espiritual

San Cristóbal, Táchira, Venezuela.

To be, or not to be.

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