POR FLORES, NO POR ESPINAS

Por flores, no por espinas,
se mueve mi corazón.
Ofrece tierno perdón
a las mayas asesinas.
A las esencias divinas
que entrega el tuyo fragante
aspira como el galante
enamorado que te admira.
Mi corazón no retira
de sí, tu olor, ni un instante.
A esas esencias floridas
que brizan a tu alrededor
les canto cual ruiseñor
canciones de amanecidas.
Las entradas y salidas
de gozo que tiene el alma
las balanceo en la palma
robusta del fuerte brazo
y con mi ternura enlazo
lleno de pasión y calma...

Si el amor hace sentir hondos dolores
y condena a vivir entre miseria
yo te diera, mi bien, por tus amores
hasta la sangre que hierve en mis arterias...
Miguel Matamoros

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