YO SOY AQUEL QUE AYER NO MAS DECIA

Dicen que estamos en el antedía,
yo diría. no sé ni dónde estarnos.
Ramos de sombra por los pies, y ramos
de sombra en el balcón de la agonía.

Madera dulce de la luz: estría
triste del día que se va. Nos vamos.
Más que lavar el alba, sombreamos
el abanico de la noche fría.

Prefiero fabricar un alba bella
para mí solo. Para ti: de todos,
de todos modos no contéis con ella.

Otros vendrán. Verán lo que no vimos.
Yo ya ni sé, con sombra hasta los codos,
por qué nacemos, para qué vivimos