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Safo de Mitilene, también conocida como Safo de Lesbos o simplemente Safo,  580 a. C fue una poetisa griega de la época arcaica. Más tarde los comentaristas griegos la incluyeron en la lista de los «nueve poetas líricos». Platón la catalogó como "la décima Musa".

Acerca de la vida personal de Safo solo hay conjeturas. La mayoría de ellas provienen de interpretaciones de su obra poética, de la cual se cree que nos ha llegado menos del diez por ciento.

Nació en Ereso, en la isla de Lesbos. Su padre, según Heródoto, era Escamandrónimo y su madre, Cleis. Estuvo brevemente casada con un rico comerciante de Andros que murió pronto, y del que tuvo una hija, Cleis, aunque esto pudo ser inventado para aumentar su leyenda.Tuvo tres hermanos, uno de los cuales fue elegido copero del pritaneo de Mitilene, cargo que solo era ejercido por las familias nobles.​

Su acmé coincidió con el surgimiento de las polis griegas. En Lesbos gobernaba el tirano Mirsilo, y su subida al poder debió causar su destierro en Siracusa (Sicilia) entre los años 605 y 591 a.C.​

Hay tres interpretaciones de la Casa de las servidoras de las Musas: una sociedad llamada tíaso  o asociación religiosa y cultural en honor de Afrodita y otros dioses; un lugar donde se educaba a las jóvenes nobles de Lesbos o un lugar de libertinaje, interpretación hecha desde un punto de vista moral ante la lectura de sus poemas.​ Allí sus discípulas aprendían a recitar poesía, cantar, confeccionar coronas y colgantes de flores... A partir de sus poemas se interpreta que Safo se enamoraba de sus discípulas y mantenía relaciones con algunas de ellas.​ Todo esto la ha convertido en un símbolo del amor entre mujeres.

Sus poemas se recitaban y conocían en la Atenas del s. V a. C. Platón la llamó la décima musa. Dionisio de Halicarnaso la nombrará como el mejor exponente de la lírica. Más tarde, en Roma, los poetas latinos alaban sus poemas. Su poesía sirvió de fuente de inspiración a poetas, como los latinos Catulo y Horacio. A partir de la época alejandrina se intentó conservar su obra y descubrir nuevas partes. Catulo dirige sus poemas a su amada Lesbia, en clara alusión, y utilizará la estrofa sáfica en su poesía. El discurso de Cicerón contra Verres, acusado de robar un busto de Safo, muestra también su popularidad.