I

Sin palabras,
sólo a impulsos,
te daré el amor que me ahoga plenamente.

A latidos continuos
se inventará mi corazón
un lenguaje de panes y almendras
para fortalecer tu pecho amortiguado.

A fuerza de sangre
dilataré la angustia que te acaba.

A golpes naturales de corazón
te cantaré una canción constante
y sin palabras...

II


Pongo la primera sílaba en tus ojos
porque tienen un tono claro de gaviota,
porque son dos alas que aletean
y vuelan la alegría que contienen.

Pongo la primera sílaba en tus ojos
porque son dos rayos que persiguen
y atraviesan muy profundo en estos míos.
Porque, aunque negros,
no impiden transparencias
y comparten la sombra que les brindo.

Las cosas que podría decir de tus ojos
las guardo bajo labios
porque tienen un nombre
y un sabor que ocultamente me alimentan...

III

Los que estamos más altos
que palomas en vuelo,
los que el amor nos trepa
encima de los árboles
no tenemos que huir
a la sombra de un techo
para lograr el beso.

El beso que logramos con los ojos
es más eterno y claro
que el beso de los labios
porque tiene la pura transparencia
del amor completado
con tan sólo mirarnos...

(Así no existen manos.
 El corazón muerde como una boca
 la alegría secreta de tu cuerpo.

 ¡Qué júbilo el de elevarte contra la
muerte   como un grano de metal
 que sigue a florecer fruto de vida!

 El sólo contemplarte en la sonrisa
 me crea esta piedravoz determinada
 que brota de los fondos cenitales del  sonido.)


IV

Hay algo más que noche en tus pupilas.
Hay algo más que alondra por tus manos.
Hay algo más que hoja en tus cabellos.
Hay algo más que almendra por tus labios.

Yo,
que he probado tus delicias
y comparo tu silencio al de los pájaros,
grito, juro y certifico
que hay algo en ti que está innombrado;
que hay una ternura extensa en tus adentros
que no tiene medida en el espacio,
que mis manos, perdidas en tu cuerpo,
no han podido llegar a descifrarlo
y que mi boca,
que ha bebido del vaso de la tuya,
no tiene palabras para hablarlo.
Esa ternura    es más alta
que el reposo verdadero de un lago...