Margarita,
     Si te llamase  Flor
     no lo creerías
     porque ignora la flor
     sus atributos.

     Si te dijera hermosa
     no entenderías
     que tu belleza
     es más que mis palabras...

     Cuando te llamo Amor
     se me presenta
     un aluvión de rosas
     contra el pecho,
     pero no puedes notarlo
     porque tus ojos ven
     sobre mi sombra
     tan sólo
     un montón de penas
     y un gran hoyo...

     Pero te llamo  Flor,
     tu nombre puro,
     hermosa
     y amorosa
     esposa mía...