No puede vivir tan sólo de sonidos.
El poeta hace, fabrica,
construye su poesía actual
y merece vivir con ella,
por ella y de ella.

Me estuvo diciendo un poeta:
"No escribiré más poesía,
la novela es un trabajo
que da para vivir."

Por eso el poeta no quiere aplausos
sino pan,
dinero para comprar
la vida que tiene que vivir
por la poesía
para pagar la casa
donde tiene su hogar.

No den tan sólo aplausos al poeta
páguenle su trabajo
para que pueda seguir cantando
con júbilo
el amor...

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