Vértebra por vértebra
     recorren mis dedos tu columna.
     En el hondo relieve
     del llano que es tu espalda,
     escalan la forma de algo tenue,
     en segura conducción
     hasta tu cuello.
     Una por una palpan
     su escalonada cinta.
     Se afirman el índice
     y el corazón emparejados...
     Camino superpuesto
     que recorren
     mis dedos infantiles
     alegrándose de ti,
     porque eres música...

Suscríbete para recibir las últimas noticias y novedades

Por favor, habilite el javascript para enviar este formulario