Te golpee

escupí tu cara,

te perseguí

te di la espalda.

Amándote

con clavos

herí tus manos

y tu pecho

con lanza...

Sabiendo

que eres  Rey

me equivoqué

de espada...

Te propongo

el perdón,

Señor,

dame palabra...

Suscríbete para recibir las últimas noticias y novedades

Por favor, habilite el javascript para enviar este formulario